MAYORISMO DE VIAJES
La temporada de verano ha estado marcada para las principales mayoristas de viajes (turoperadores) por continuos esfuerzos promocionales encaminados a estimular la demanda turística y una lucha denodada por ganar cuota de mercado, según la Asociación de Mayoristas de Viajes Españolas (AMAVE). El gasto por este concepto, superior al de otros años, ha desequilibrado las cuentas de resultados, incidiendo muy negativamente en su ya escasa rentabilidad. La mayoría de los grandes programadores españoles de viajes organizados han logrado incrementar sus volúmenes de reservas, pero a costa de reducir sus márgenes de beneficios, dada la "proliferación de ofertas de última hora", como revela la «Encuesta de Coyuntura». Además, el minorismo emisor independiente denuncia la "aparición de segundas marcas comerciales", impulsadas por algunas mayoristas para dar salida a sus promociones de última hora, con precios reducidos y comisiones más bajas que los productos de programación publicada (folleto).La "guerra de precios" desatada entre los turoperadores en los meses previos al verano preocupa a este Sector, que en pocos años ha visto pasar del 5% al 9% la bonificación por reserva anticipada. El efecto regulador sobre el mercado que tiene esta práctica enmascara también una lucha entre competidores, protagonizada por los grupos de integración vertical, cuya primera y generalizada consecuencia es la pérdida de rentabilidad en las empresas.
El año 2002 está consolidando un cierto agotamiento, ya detectado en los últimos ejercicios, de destinos puros de sol y playa y un auge del concepto de vacaciones activas, con opciones que van desde los parques temáticos y las travesías en crucero, hasta los viajes de aventura, el turismo cultural, de interior o los balnearios. Algunos de estos productos están registrando crecimientos superiores al 15%, favorecidos por la tendencia (cada vez más extendida entre los españoles) a la fragmentación de sus vacaciones, que permite diversificar los destinos y las actividades a realizar en los periodos de ocio.
Desde 2001 se detecta una desaceleración en el notable crecimiento que el Sector Mayorista venía experimentando, a causa del enfriamiento de la demanda, en el marco de un mercado con un comportamiento muy desigual, que afecta de diferente forma a las distintas empresas mayoristas emisoras. La facturación de los diez primeros turoperadores puros (sin contar las grandes agencias mayoristas-minoristas) ascendió durante el año pasado a 1.800 millones de euros, menos de la mitad de las ventas del conjunto del mayorismo español. Las grandes del Sector mayorista incrementaron sus ventas el 9% respecto del año anterior, cifra que representa, sin embargo, menos de la mitad del crecimiento experimentado en el ejercicio precedente, durante el cual llegaron a sobrepasar el 20%.
Las mayoristas receptivas también han experimentado una evolución positiva en 2002, después de un ejercicio muy marcado por los acontecimientos del 11-S. Este segmento concentra buena parte de sus ventas en los meses de septiembre y octubre, por lo que la comparación con los resultados de 2001 resulta inevitablemente favorable, a pesar de que la recuperación del euro frente al dólar no ha fomentado la entrada de turistas norteamericanos en nuestro país, según señala la Asociación Española de Turoperadores de Receptivo (AETOR).