AGENCIAS DE VIAJES EMISORAS

La "guerra de ofertas" ha sido una de las tónicas principales de la temporada del verano de 2002 y refuerza el comportamiento del mercado emisor español, que retrasa cada vez más la reserva y compra de sus vacaciones, lo que dificulta extraordinariamente las políticas de marketing. Por un lado, la proliferación de ofertas de última hora estimula esa tendencia, aunque contribuya a asegurar ocupaciones, pero introduce un elevado grado de incertidumbre en la organización interna de las empresas. Para paliar este efecto, las grandes redes han recurrido a incrementar sus descuentos por reserva anticipada, los cuales generan una dinámica de pérdida creciente en los márgenes de rentabilidad, que ha resultado singularmente lesiva para la cuenta de resultados sectorial.

Cada vez más, el turista español suele confiar la organización de sus viajes al extranjero a las agencias minoristas, lo que confirma la madurez alcanzada por el mercado emisor doméstico. En 2001, la mayoría (54%) de los viajes turísticos fuera de nuestras fronteras contó con la intermediación de agencias de viajes, ya sea mediante ‘paquetes’ o la compra de servicios sueltos, frente al 28% que se realizó sin reserva y al 18% restante, en que los viajeros reservaron directamente, según el estudio Familitur. De los 8,5 millones de viajes contratados en las agencias minoristas emisoras durante 2000 se pasó a más de 9 millones el año pasado. Por el contrario, en el ámbito doméstico, dos tercios (el 68%) de los desplazamientos se realizaron sin reserva, en contraste con los que utilizaron la contratación directa (16%) o los que acudieron a servicios de intermediación minoristas (16%).

Los productos cuantitativamente más demandados en las agencias emisoras españolas fueron los ‘paquetes’ turísticos, que supusieron un 44% del total y experimentaron un crecimiento del 16% respecto de 2000; seguidos de las reservas de alojamiento, con un 37%; y de los billetes de transportes (con el avión como producto estrella) que alcanzaron el 19% de las reservas. El producto aéreo sigue siendo, en términos cualitativos, el más vendido: representa más de un tercio de la facturación global del segmento emisor.

La contratación de viajes combinados se afianza como la manera preferida de viajar para la demanda doméstica. Durante el año pasado se realizaron algo más de 4 millones de viajes mediante ‘paquetes’, lo que supone ya uno de cada diez viajes turísticos. Dentro del territorio nacional, el recurso a esta modalidad de contratación creció un 22% respecto del ejercicio precedente, hasta alcanzar los 3 millones de viajes, en tanto que el auge de viajes combinados con destino al extranjero fue del 4%, alcanzando un millón de españoles. A la hora de viajar fuera de España, un 31% de los turistas opta por los ‘paquetes’, mientras que para hacerlo dentro de nuestro país sólo recurre a este producto el 7%.

Las ventas de billetes de vuelos regulares realizadas por las agencias de viajes españolas en septiembre fueron un 20% superiores a las del mismo mes del año anterior, aunque este dato no puede considerarse determinante, dado el efecto distorsionador de los atentados del 11-S. No obstante, ha elevado el acumulado de los nueve primeros meses de 2002 hasta el 5% más que en el mismo periodo del año anterior, con unas ventas netas de 3.061 millones de euros. El crecimiento de 2002 ha sido más moderado en Europa (5%), los vuelos domésticos (4%) y América (2%), que en las largas distancias, como Oriente Medio (20%) y Africa (15%).

Entre el 20% y un tercio de la producción de las agencias de viajes, según procedan los datos de fuentes oficiales o empresariales, corresponde a la venta de billetaje de transporte aéreo, que ha generado este año una nueva merma de la rentabilidad del Sector de la Distribución, debido a una nueva disminución de las comisiones e incentivos que reciben por su labor de intermediación. Las compañías aéreas esgrimen la situación de crisis del transporte aéreo, tras los atentados del 11-S, para rediseñar su política de costes, introduciendo recortes en su retribución al canal de distribución, por lo que las relaciones entre algunas aerolíneas y las agencias han llegado durante los últimos años a alcanzar niveles de tensión sin precedentes.

Muestra de ello es la demanda judicial presentada por la Agrupación Europea de Asociaciones Nacionales de Agencias de Viajes (ECTAA) contra IATA, en la que se acusa a las grandes aerolíneas de "abuso de posición dominante" en su estrategia de remuneración al Sector. Tanto ECTAA en Europa, como la Cúpula Asociativa de Agencias de Viajes Españolas (CAAVE), en el mercado español, censuran que para impulsar la venta directa a través de Internet, algunas compañías miembros de IATA se transformen en competidores directos de las agencias. Además, las resoluciones de IATA implican que el Sector de la Distribución está obligado, sin posibilidad de negociación, a cualquier reducción en las comisiones que las compañías deciden aplicar a las agencias para remunerar sus servicios de intermediación. Las negociaciones entre ambas partes se han alargado durante cuatro años sin que se hayan registrado avances significativos, por lo que los representantes del Sector han decidido elevar la cuestión a las autoridades judiciales europeas; tras ser sancionada la principal aerolínea española de "abuso de posición de dominio" y "restringir la libre competencia" en su sistema de incentivos por el Tribunal de Defensa de la Competencia español.

Las principales reivindicaciones del Sector, según ECTAA, van desde la exigencia de vender billetes con las tarifas más ventajosas disponibles en el mercado interior (reservados por las compañías a la distribución directa vía Internet), hasta la participación de los agentes en los mecanismos de decisión de IATA, destacando el derecho a una remuneración justa para las agencias de viajes por su intermediación y el derecho a conocer con 90 días de antelación cualquier cambio en el sistema de comisiones.

El Sector mantiene también un contencioso contra las llamadas compañías de ‘bajo coste’, que este año han experimentado un enorme crecimiento en España, algunas de ellas al margen del canal de distribución tradicional minorista. Estas aerolíneas realizan agresivas campañas promocionales basadas, casi exclusivamente, en el precio de sus trayectos y en la reserva directa a través de sus teléfonos de atención al cliente o de sus páginas web en Internet. Las compañías de vuelos baratos que aún mantienen relaciones con las agencias imponen comisiones cuyo monto es inferior a la mitad de las establecidas por las grandes aerolíneas de bandera, o bien pagos fijos por cupón vendido, cuando no abogan directamente por la ‘comisión cero’.

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