TRANSPORTE POR CARRETERA
El Sector del Transporte de Viajeros por Carretera está experimentando una sólida recuperación en los ocho primeros meses de este año, después de un ejercicio, el de 2001, en que se registraron significativas caídas. Entre enero y agosto de 2002 un total de 798 millones de pasajeros se desplazaron en autobuses y autocares por la geografía española, frente a los 689 millones que lo hicieron en el mismo periodo del año anterior. El incremento porcentual de los viajeros transportados ha sido del 15,8%.Según los últimos datos disponibles, este Sector está formado por 4.484 empresas. De entre ellas, 1.028 poseen un solo autocar, 1.769 cuentan con una flota de entre 2 y 5 vehículos, 1.343 tienen entre 6 y 20, y 344 empresas superan los 20 autocares. En términos globales, el Sector da empleo a cerca de 50.000 trabajadores y su flota total está formada por más de 36.000 vehículos, con una media por empresa de 8,1. Las cinco primeras empresas del Sector representan el 15,2% de la facturación total, estimada en 4.200 millones de euros.
España está entre los tres primeros países de la Unión Europea en el uso del autobús como transporte público. El 10,5% de la población de nuestro país lo usa, solo por debajo del 14,7% de Dinamarca y el 14,2% de Portugal, situándose la media de la Unión Europea en el 8,9%.
Según datos de la Dirección General de Transportes (DGT) del Ministerio de Fomento, en el año 2001 se expidieron 94 nuevas autorizaciones para servicios regulares, 1.030 para servicios discrecionales y 143 para servicios lanzadera para países no pertenecientes a la Unión Europea.
A tenor de los datos, en opinión de sus organizaciones empresariales el Sector continúa estando sobredimensionado y excesivamente atomizado, lo que se manifiesta en la debilidad de su estructura empresarial, por el elevado número de empresas de reducidas dimensiones que lo componen (casi la mitad de ellas no llegar a tener cinco autocares en su flota). El Sector está sufriendo, además, una creciente competencia desleal por parte de transportistas clandestinos o alegales. También las ofertas y promociones del transporte ferroviario están haciendo mella en sus cuentas de resultados.
El Sector de Transporte de Viajeros por Carretera mantiene un punto débil histórico: su gran dependencia de costes no controlables, como el precio del gasóleo. Fuentes empresariales apuntan también el "poco apoyo oficial" con que cuentan en la Unión Europea, ya que el "Libro Blanco" elaborado por la Comisión Europea potencia al transporte ferroviario frente al de carretera. En este sentido, la frecuente congestión vial exige nuevas inversiones en infraestructuras de comunicaciones por carretera. Por último, la liberalización del transporte de cabotaje en la Unión Europea está permitiendo a operadores extranjeros hacerse un hueco cada vez más importante en el mercado nacional.
Para contrarrestar estas dificultades, el Sector cuenta un sistema de concesiones, muy común en este mercado, que permite a los empresarios que explotan una línea determinada mantener cierta estabilidad, la cual propicia el aumento de la calidad en el servicio y la renovación permanente de la flota.
La evolución del turismo en España está ligada a la marcha de las empresas del transporte de viajeros por carretera, especialmente en el segmento discrecional, ya que un volumen importante de visitantes se mueve por nuestro país en excursiones, circuitos terrestres, transfers (desplazamientos entre hoteles y aeropuertos), rutas guiadas, etc.