ALQUILER DE AUTOMOVILES
El alquiler de vehículos turísticos en España mantiene un crecimiento moderado, aunque sostenido a lo largo de los últimos años, con una previsión en la misma línea para el ejercicio 2003. Si en 2001 el aumento de facturación fue del 7% y el pasado año el porcentaje ascendió al 7,5%, el sector prevé una subida para este ejercicio del 5% que, en función de su evolución, podría doblarse. La leve recuperación del transporte aéreo se interpreta como una de las claves que explican las buenas perspectivas que maneja este sector, dada la complementariedad entre ambos servicios.
En cualquier caso, la contención de precios refleja unas condiciones de mercado cada vez más competitivas, en las que empieza a penetrar un concepto de explotación asimilable al modelo de bajo coste, que aplican algunas aerolíneas con creciente éxito. De hecho, en este ejercicio han aparecido empresas de alquiler de vehículos, en algún caso vinculadas a grandes grupos turísticos, que ofertan tarifas de impacto, gracias a una considerable reducción de los servicios que prestan, así como de una red de distribución propia o centrada en la venta electrónica y circunscrita exclusivamente a los lugares con mayor demanda (aunque alejados de los aeropuertos) y una mínima diversidad de modelos de automóvil.
Las seis mayores compañías de alquiler de automóviles que operan en España generaron unas ventas superiores a los 480 millones de euros durante el año pasado. Si las previsiones para 2003 se cumplen, los ingresos de las principales empresas del sector sobrepasarán, considerados de manera conjunta, los 500 millones de euros. Al contrario que las empresas locales de alquiler, cuyo número prolifera por toda la geografía nacional al margen de los canales de distribución tradicionales, las grandes compañías del "rent-a-car" están realizando un importante esfuerzo para su comercialización a través de las agencias de viajes, facilitando la venta electrónica y simplificando la oferta de sus productos.
El alquiler de vehículos, comúnmente considerado como una actividad menor por las agencias de viajes, empieza a tener peso específico en la estrategia comercial de éstas, dada la reducción de márgenes empresariales que imponen otros proveedores como las compañías aéreas. Otro de los factores que tiende a impulsar un mayor dinamismo del alquiler de coches es la creciente utilización de Internet como medio de información y venta para la programación de los viajes, en detrimento de los paquetes turísticos, donde el uso del vehículo alquilado suele ser residual.
Las organizaciones empresariales insisten en llamar la atención de las Administraciones públicas sobre la cuota de mercado que están captando compañías que actúan al margen de la legalidad. Esta situación es especialmente llamativa en las islas Baleares, donde se estima que casi el 90% de las empresas de "rent-a-car" incumple alguna normativa, ya sea carecer de licencia de actividad, utilizar instalaciones sin homologar o no contar con los permisos y certificados que requiere esta actividad empresarial.