HOTELERÍA Y ALOJAMIENTO
Por segundo año consecutivo, el Sector Hotelero español está acusando un descenso en los ingresos a pesar del aumento registrado en la entrada de turistas y de la mejora de los índices de ocupación media. Asimismo, este sector viene llamando la atención sobre la caída de rentabilidad que soportan sus empresas, debido fundamentalmente al recurso a las ofertas y promociones, así como a la presión de los grandes turoperadores europeos, que negocian con fuerza a la baja. No obstante, el Índice de Ingresos Hoteleros (IIH) que publica el IET apunta un incremento del 4,4% entre agosto de 2003 y el mismo mes del ejercicio anterior, el periodo más significativo de la temporada, con especial incidencia en los hoteles de una, cinco y dos estrellas, cuyo volumen de negocio aumentó un 3,9%, un 3,3% y un 3,1%, respectivamente, mientras que los de tres y cuatro estrellas apenas reflejaron variación. Los últimos datos del IIH, correspondientes a octubre de 2003, establecen la subida interanual en el 2,1%.
Las previsiones barajadas antes del verano fueron pesimistas, dadas las circunstancias internacionales, con una guerra en Irak recién terminada y la confirmación de la recesión en mercados emisores de gran peso, como Alemania, Italia u Holanda. Sin embargo, la temporada estival se cerró con una subida de un punto porcentual en el factor medio de ocupación sobre el año 2002 hasta situarse en un margen entre el 90% y el 92%. Este mejor aprovechamiento de los establecimientos hoteleros no se tradujo en un aumento de ingresos y rentabilidades, que se mantienen en niveles inferiores a los del ejercicio 2002.
Una de las mayores preocupaciones del sector es el creciente retraso con el que se formalizan las reservas, una característica propia del mercado nacional, pero ajena a los emisores europeos hasta hace poco tiempo. Los hoteleros españoles han vivido el inicio del verano con gran desconcierto, ya que las ventas se han cerrado mucho más tarde que en otros ejercicios. Este factor ha incidido directamente en la rebaja de precios para contrataciones colectivas y en las ofertas especiales incluso para individuales.
La Agrupación Hotelera de las Zonas Turísticas Españolas (Zontur), que representa a la gran mayoría de los hoteles de sol y playa, ha reclamado un mayor esfuerzo promocional por parte del Gobierno para estimular la demanda en nuevos mercados emisores y potenciar la existente en los tradicionales. Según esta organización empresarial, los fondos que dedica TurEspaña son insuficientes en relación con el peso de la actividad turística en nuestro país. La inversión anual en publicidad ronda los 26 millones de euros, mientras que algunos destinos competidores manejan presupuestos que, en algunos casos, duplican esa cifra con un volumen de turistas muy inferior al de España. Los hoteleros solicitan también un mayor apoyo de las autoridades públicas para la implantación de la marca de calidad en los establecimientos hoteleros.
Otra de las mayores inquietudes este sector es la ausencia de datos fiables sobre la evolución de los precios, según vienen denunciando tanto Zontur como la Federación Española de Hoteles (FEH) desde hace dos años. Ambas federaciones, fusionadas en la llamada Confederación Empresarial de Hoteles y Apartamentos Turísticos (CEHAT), estiman que los datos que publica periódicamente el INE les perjudican, al reflejar incrementos que no se corresponden con la realidad y que dan lugar a confusión en los mercados emisores. Los hoteleros españoles afirman que el 80% de sus ventas se realiza con tarifas de oferta y precios negociados en función de cupos, mientras que los datos que recoge el INE toman como base las tarifas publicadas, que sólo se aplican en el 20% de los casos. Gobierno y sector están estudiando la introducción de una nueva herramienta de información más actualizada y representativa que pueda ser una auténtica referencia para medir la evolución de los precios en la actividad alojativa de España.
El Índice de Precios Hoteleros (IPH), un indicador que también publica el INE, pero que no coincide con el Índice de Precios de Consumo (IPC) en su apartado de Hoteles y Otros Alojamientos, apunta un incremento medio de las tarifas del 2,2% en variación interanual referida a octubre de 2003, mientras que la subida en agosto fue del 2,1%, con mayor crecimiento de los precios negociados con las empresas (+3,4%) y los de fin de semana (3,3%), que los que se ofrecieron a los turoperadores (+1,3%) y a los grupos (+1,7%).
Por lo que respecta a las cifras del año 2002, la subida media de tarifas fue del 4,9% respecto del ejercicio precedente. En el desglose que realiza el IPH, el pasado año las tarifas normales subieron un 5,3%, mientras las que se ofrecen a los turoperadores lo hicieron en un 4,3%, y las de empresa en un 5,5%.
Durante los diez primeros meses de 2003, las pernoctaciones en España ascendieron a 205 millones, lo que supone un incremento del 2,4%, según la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH); mientras que el número de viajeros lo hizo en un 3,7%, con un total de 55 millones hasta octubre. Del total de pernoctaciones, el 39% correspondió a clientes nacionales, que incrementaron su cuota en un 5% hasta llegar a los 80 millones de noches disfrutadas, y el 61% restante a extranjeros, 125 millones en números absolutos, una cantidad muy similar a la de 2002.
Los datos recogidos por el INE demuestran un crecimiento mucho mayor en el número de excursionistas (es decir, personas que no pernoctaron) cuyo volumen subió torno al 8%, hasta alcanzar la cifra de 25 millones. El índice de ocupación en agosto fue del 74,4%, prácticamente idéntico al del mismo periodo de 2002, mientras que el de los diez primeros meses del año se mantuvo en el 52%, algo menos de un punto por encima del ejercicio anterior, según la EOH.
Por mercados del extranjero, se confirma la progresión del turismo británico, que creció un 2,5% entre enero y octubre, hasta sobrepasar la cifra de 41 millones de pernoctaciones; seguido de Alemania, con un aumento del 2% y 35 millones de pernoctaciones; y de Francia, que aportó 8,5 millones de estancias en alojamientos (+1,8%). Excepto Bélgica, que subió un 2,2%, los demás emisores registraron disminuciones en sus pernoctaciones durante los diez primeros meses del año: resto de América (-9,3%), Estados Unidos (-4,4%), resto del mundo (-4%), Suiza (-3,5%), Italia (-2,7%), Países Bajos (-2,3%) y resto de países europeos (-0,6%).
Las Comunidades autónomas preferidas como destino por los viajeros, tanto nacionales como extranjeros, en el acumulado anual hasta el pasado mes de octubre fueron, por este orden: Andalucía, con 10,4 millones de viajeros y un incremento del 4,3%; Cataluña, con 9,5 millones (+1,5%); Baleares, con 6,5 millones (+6,7%); Valencia, con 4,8 millones (+16%); Madrid, con 4,7 millones (-0,4%); y Canarias, con 4,1 millones (+4,5%). El resto de las Comunidades recibieron 14,7 millones de viajeros, lo que supone un incremento medio del 3,3%.
Las cifras correspondientes al ejercicio 2002 indican que el 65% de las personas que entraron en España para pasar sus vacaciones eligió un establecimiento hotelero (33,4 millones de turistas en total), mientras que el 19% optó por viviendas propias, de familiares o amigos, el 9% por viviendas alquiladas y 7% restante reservó en camping, casas rurales o similares, según el estudio de los movimientos turísticos en fronteras (Frontur).
El rasgo más significativo es el creciente aumento de los turistas que eligen la oferta extrahotelera, con una subida del 8% respecto del ejercicio anterior, mientras que los hoteles y similares se mantienen estables, con un incremento del 0,9%.
Medido en pernoctaciones, los alojamientos hoteleros perdieron un 2,8% durante 2002, con un volumen total de 269 millones, en tanto que las pernoctaciones no hoteleras aumentaron un 4,8% hasta alcanzar la cifra de 280 millones. Las Comunidades autónomas con mayor índice de aceptación de las opciones extrahoteleras son Andalucía, Valencia, Cataluña y Murcia.
La estancia media de los turistas llegados a España durante el año 2002 se situó en torno a los 10,6 días, muy similar a la registrada en 2001. Por tipo de alojamientos, la estancia media en hoteles y similares fue de 8,7 días, la de las viviendas gratuitas, 16,5 días; la de viviendas alquiladas, 17,8 días; y la de otro tipo de alojamientos, 13,8 días.