HOTELES DE 'SOL Y PLAYA'
Los datos aportados por los hoteles de las costas españolas referentes a la temporada estival muestran un aumento de un punto porcentual frente al mismo periodo de 2002 en la ocupación media, con un índice entre el 90% y el 92%. En general todos los destinos mejoraron su ocupación, menos Cataluña, que acusó un apreciable descenso en el número de entradas por carretera.
En Canarias, Fuerteventura registró un crecimiento del 9% en la entrada de turistas, con una fuerte presencia de alemanes y británicos, que se mantuvieron a la cabeza. El incremento registrado por Lanzarote fue del 15% durante el mes de julio y del 2% en agosto, aunque los ingresos se mantuvieron en los niveles del ejercicio precedente. El mercado alemán tuvo un buen comportamiento, con un ascenso del 10%; así como el británico, que bajó un 11% en julio, pero lo compensó con un crecimiento del 24% en agosto. Los empresarios de la isla destacan el aumento del 20% de mercado irlandés y la buena respuesta del turismo doméstico, con incrementos del 10% en julio y del 7,8% en agosto. Por lo que respecta a Tenerife, la ocupación en el mes de julio alcanzó el 71%, mientras que la de agosto fue del 88%, con tres puntos de aumento sobre el verano de 2002.
El destino Baleares obtuvo también resultados satisfactorios en cuanto a ocupación, que en el caso de Mallorca fue del 92% tanto en julio como en agosto, con un aumento del 1,7% y del 2,7% sobre 2002, respectivamente. La de Menorca fue superior a las previsiones iniciales, con una media del 77%, donde el descenso de los mercados británico y alemán fue compensado con el turismo nacional. En esta isla la ocupación mejoró 5 puntos, pero el número de turistas bajó un 3% en comparación con el verano de 2002. La ocupación en Ibiza fue del 93%, mientras que la de Formentera ascendió hasta el 95%, ambas cifras muy similares a las registradas el año anterior.
En el Levante español, los índices de ocupación fueron aceptables. En Valencia, el número de visitantes fue superior al del verano de 2002, con unos ingresos también por encima del año pasado y una ocupación media en torno al 91%. En Castellón los hoteleros notaron un aumento del turismo francés en detrimento del nacional, que es su principal mercado. Murcia mejoró su ocupación en agosto y septiembre, aunque la de julio estuvo por debajo de 2002. Los ingresos fueron similares a los del ejercicio anterior. Benidorm tuvo también índices de ocupación superiores a los del verano precedente, con un 86% en julio, un 94% en agosto y un 93% en septiembre.
La región con peor comportamiento en el verano de 2003 fue Cataluña, con un descenso medio de la ocupación del 5%. En concreto, la Costa Dorada cayó un 4% en junio y julio y subió un 5% en agosto, si bien los malos resultados del mercado británico fueron compensados en parte por la creciente demanda nacional. El Maresme descendió un 5% tanto en ocupación como en ingresos durante el mes de julio, mientras que en agosto mantuvo la ocupación, pero facturó un 3% menos. El mercado alemán cayó un 10%, el británico se mantuvo y el nacional creció un 15%. La ocupación en Girona también bajó un 5% de media en julio y algo menos en agosto. En la Costa Brava se notó un descenso de los ingresos y un ligero aumento de los turistas, con una caída de los mercados británico, belga, holandés y ruso, en contraste con el notable incremento del emisor español. En la zona de Lloret de Mar, la ocupación del verano cayo un 7% durante el mes de julio y un 6% en agosto.
Por último, los datos de la Costa del Sol reflejan una ocupación media del 88% en julio y del 95% en agosto, mientras que en septiembre se registró un 82%, tres puntos por debajo del año anterior.