SITUACIÓN ACTUAL

El año 2003 está resultando moderadamente satisfactorio para el sector turístico español, debido a que las oscuras perspectivas que se auguraban para el ejercicio al principio del mismo, con el clima de creciente tensión bélica en el Golfo Pérsico, no llegaron a cumplirse. La guerra en Irak y la epidemia de SARS lesionaron los intereses de las empresas turísticas españolas durante la Semana Santa, pero sus efectos quedaron amortiguados en la temporada de verano. Aunque la demanda respondió de forma tardía y, una vez más, gracias a los insistentes esfuerzos de promoción de las empresas, la actividad turística registró, en términos generales, un dinamismo superior al del año 2002.

Dos tercios de las empresas encuestadas afirman que su facturación en los tres primeros meses del año ha sido superior a la del mismo periodo del ejercicio anterior, frente al 22% que señala que fue similar y al 12% que registró un descenso en sus ingresos, según el «Informe de Coyuntura» realizado por Nexopublic para la Mesa del Turismo. El aumento de la actividad fue proporcionalmente mayor al de las ventas, dado que el 72% declara haber incrementado su clientela, mientras que el 28% realizó el mismo número de reservas que el año pasado. La rentabilidad sigue representando unas de las principales preocupaciones para el sector turístico español, dado que la mayoría (el 53%) de las empresas sondeadas tuvieron un incremento en sus costes de producción, en comparación con el 39% que consiguió mantener los gastos y al 8% que pudo reducirlos.

La creciente competitividad, agudizada en los dos últimos ejercicios por la atonía que muestra la demanda, queda reflejada en los precios. El 56% de los encuestados cree que éstos se han mantenido en relación con los de 2002, frente a un 20% que considera que se han incrementado. Es significativo el alto porcentaje de las empresas (24%) que constatan una bajada durante el año 2003.

Las expectativas de negocio al cierre del presente ejercicio son mayoritariamente "optimistas" (un 56% del total), porcentaje que triplica al de los que se declaran "pesimistas", que representan el 16%. Cabe destacar la apreciable proporción de encuestados (28%) que estima que la evolución del turismo en España, a corto o medio plazo, resulta "impredecible".
El incremento de las ofertas de última hora ha tenido "mucha incidencia" en el desarrollo de la actividad empresarial para el 27% de las empresas, frente a un 33% que considera que esta tendencia "ha afectado poco" en comparación con el año pasado, en que este tipo de oferta ya tuvo una gran importancia en la estrategia comercial de las agencias. El porcentaje desciende entre los que creen que repercutió "muy poco" (16%), "algo" (13%) o "bastante" (11%). Respecto a la "proliferación de descuentos", más del 70% de las valoraciones profesionales reflejan su efecto de distorsión sobre el mercado.
En 2003, la "concentración empresarial" no parece preocupar excesivamente a los encuestados, dado que el 72% piensa que este proceso ha influido "muy poco", "poco" o "algo" en el desarrollo de su actividad comercial comparado con el año anterior, frente a los que afirman que ha incidido "bastante" (12%) o "mucho" (16%). El apartado de "competitividad" suscita la mayor coincidencia de opiniones, ya que la práctica totalidad de las empresas cree que es un aspecto que marca el desarrollo de su negocio, con un 45% que asegura que incide "algo", el 33% que señala que lo hace "bastante" y el 22% que se encuentra "muy condicionada" por esta realidad.

Cabe resaltar el menor porcentaje (42%) de los que piensan que las campañas de apoyo publicitario tienen "bastante" o "mucha" repercusión, en contraste con los que apuntan que su incidencia en el volumen de negocio de su empresa es "muy escasa" (35%) o "escasa" (23%). En este sentido, el 39% de los encuestados cree que los gastos en promoción han aumentado "algo" en el presente ejercicio y el 33% asegura que lo han hecho "bastante", por lo que el 72% confiesa haberlo incrementado. Otra de las grandes preocupaciones del sector turístico español es el "incremento de los costes fijos", circunstancia que está influyendo en la mayoría (56%) de los casos sondeados.

Por lo que respecta a la situación internacional en la que se han tenido que desenvolver las empresas turísticas en lo que va de año, la opinión resulta muy homogénea, ya que el 72% de las empresas declara haber visto alterada su actividad comercial, en mayor o menor medida, por la guerra en Irak y el clima de inseguridad creado por la sucesión de atentados terroristas en diversas partes del mundo o la difícil situación económica por la que atraviesan algunos de los mercados emisores europeos. Sin embargo, la competencia que plantean algunos destinos emergentes no inquieta demasiado a los empresarios españoles, dado que el 60% cree su volumen de negocio se ha visto afectado "poco" o "muy poco" por esta circunstancia.

Un aspecto destacable de la encuesta realizada para la elaboración del «Informe de Coyuntura» se refiere al gasto de los españoles en viajes. El 45% de las respuestas del sondeo señalan que "ha aumentado" a lo largo de 2003 en comparación con el ejercicio pasado, frente al 39% que piensa que "se ha estancado" y el 11% que subraya que "ha bajado". El 5% restante de los encuestados no tiene formada una opinión al respecto. En cambio, este porcentaje se invierte ante la duración media de los viajes, que "se ha estancado" para el 45% de los encuestados y "ha bajado" según el 33% de las opiniones emitidas. Tan sólo un 11% estima que los españoles han aumentado sus estancias medias en general. El dinero que invierten las empresas en sus desplazamientos experimenta una recesión para la mayoría del sector, habiéndose "estancado" según el 33% de las empresas participantes en el sondeo, mientras que el 28% afirma que "ha descendido", y sólo el 16% cree que "ha aumentado".

Por último, casi la mitad de las empresas encuestadas opinan que el apoyo de las administraciones públicas a los distintos segmentos del sector turístico ha sido "regular" (45%), frente al 26% que lo califica de "insuficiente" y un porcentaje muy similar que lo valora como "suficiente" (23%). El porcentaje de las empresas que creen que la implicación con el Sector ha sido "excelente" es muy poco significativo (6%).

Fuera de la tabulación de la encuesta del «Informe de Coyuntura» es preciso mencionar algunos apuntes reflejados por los segmentos participantes. Las respuestas más repetidas sobre los productos más vendidos o con mejor comportamiento en general durante presente ejercicio son el "todo incluido" en hoteles; los destinos del Caribe, Europa y América del Sur, en mayorismo de viajes; los trenes de alta velocidad, en transporte ferroviario); las costas e islas de España, en agencias de viajes; los fast-ferrys y las promociones de coche gratis, en transporte marítimo. Por lo que respecta al tipo de cliente con mayor proyección en cada segmento, destacan los directivos de empresas, en transporte ferroviario; los turistas vacacionales, en agencias de Viajes; los residentes, en transporte marítimo; las familias y los novios, para las compañías de cruceros; las empresas, en el alquiler de vehículos; y la clase turista, para el transporte aéreo.

Otro capítulo sin cuantificar que merece ser destacado por las ideas que lanza sobre el debate sectorial son las principales reivindicaciones, entre las que se encuentran la necesidad de mejores infraestructuras (transporte ferroviario); la equiparación entre los segmentos aéreo y marítimo, así como la reducción de los costes de operación (transporte marítimo); la necesidad de disminuir el IVA (alquiler de vehículos); el incremento de la promoción institucional (convenciones y congresos); la mejora de instalaciones y capacidades aeroportuarias (transporte aéreo); o el respeto al canal de distribución (agencias minoristas de Viajes).

En cuanto a los retos empresariales a los que se enfrenta cada segmento, los más mencionados fueron la competitividad (mayoristas de viajes), la captación de clientes de las compañías aéreas (transporte marítimo), la mejora de las infraestructuras (transporte ferroviario), la reglamentación del sector (organizadores de congresos), el aumento de costes y la disminución de las tarifas (transporte aéreo), o la conversión en auténticos asesores de viajes con el necesario cobro del servicio (agencias de viajes).

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