TRANSPORTE FERROVIARIO

Durante los siete primeros meses del año los ferrocarriles españoles transportaron un total de 337,7 millones de viajeros, frente a los 329,5 millones del mismo periodo del año anterior, cifra que supone un aumento del 2,4%. En julio el incremento fue del 3,5% respecto del mismo mes de 2002, con una bajada del 3,5% en el AVE y un mantenimiento en los demás servicios, a excepción de Cercanías, cuyo uso creció un 3,7%. La Alta Velocidad Española (AVE) registra un descenso del 4,4% en el tráfico acumulado anual, mientras que el Largo Recorrido cayó un 1,4%.

Los ferrocarriles españoles realizaron durante el año 2002 un total de 484 millones de desplazamientos, 17,7 millones más que en 2001, con un incremento del 3,8% sobre el ejercicio precedente. Los trenes de Cercanías soportaron más del 90% del tráfico global, con 438 millones de desplazamientos repartidos entre once grandes núcleos de población.

Los tres productos que circulan por las infraestructuras de alta velocidad (AVE Larga Distancia, Lanzadera y Talgo 200) sumaron 6,2 millones de trayectos en el ejercicio 2002, 224.000 más que en el año precedente, cantidad que supone una subida del 3,7%. Los trenes regionales y los de grandes líneas mantuvieron índices de tráfico muy similares a los del periodo anterior, con 26,3 y 13,1 millones de viajeros, respectivamente.

El segmento de alta velocidad alcanzó en mayo de 2003 la cifra de 50 millones de viajeros, desde su puesta en marcha en 1992. Su beneficio durante 2002 fue de 50,5 millones de euros, frente a los 41,6 millones de euros del ejercicio precedente, resultado que supone un crecimiento del 23%. Los ingresos ascendieron a 218 millones de euros, un 7,9% más que en 2001.

La Red Nacional de Ferrocarriles Españoles (Renfe), la compañía ferroviaria nacional, registró unas pérdidas de 26,9 millones de euros en el primer trimestre del ejercicio 2003, con una reducción del 7,3% respecto del resultado negativo contabilizado entre enero y marzo del año anterior, que fue de 29,1 millones. Los ingresos de los tres primeros meses del año ascendieron a 316,4 millones, un 1,4% más que el ejercicio precedente. Del volumen total de negocio, 232,9 millones de euros correspondieron al transporte de viajeros, cuyo aumento sobre el mismo trimestre de 2002 fue del 2,4%. La partida de gastos subió un 0,3% en el apartado de personal, con un montante de 275 millones, mientras que la de costes materiales y de servicios superó los 203 millones, un 12,5% más que el año pasado.

Las ventas del producto que permite viajar sin limitación de kilómetros por Europa con una tarifa fija obtuvieron un importante crecimiento en 2002, con un aumento del 30% y más de 17.000 billetes vendidos. Este dato sirvió para colocar a España en el tercer puesto del ránking europeo, por detrás del Reino Unido e Italia. Las Comunidades autónomas de Madrid y Cataluña despacharon el 57% de estos billetes.

La utilización de Internet para la reserva de plazas crece con fuerza desde su puesta en marcha, en mayo del año 2002. Durante el ejercicio pasado se produjo un aumento del 54,8% en las ventas a través de la red, con más de 150.000 billetes adquiridos por esta vía y unos ingresos de 5,1 millones de euros. A finales de mayo se encontraban registrados 105.000 clientes en el servicio "on line", de los cuales 60.000 son considerados por la compañía ferroviaria como clientes habituales. El mayor porcentaje correspondió a los productos de grandes líneas, que fueron adquiridos por el 63% de los usuarios, mientras que la oferta del AVE consiguió una cuota del 33%.

Al margen de los resultados económicos y de las cifras de tráfico, la compañía ferroviaria mantiene su estrategia de aumentar las líneas de alta velocidad, aunque con retraso sobre las previsiones realizadas. El tramo Madrid-Lleida, parte de la futura conexión entre la capital y Barcelona, ha sufrido incidencias técnicas, pese a las cuales la línea ha podido ser operativa desde el pasado 11 de octubre. Las prestaciones del AVE a Lleida han recibido críticas por parte de las autoridades catalanas, al aducir que no cumplen los niveles de velocidad exigibles a un tren de sus características.

El plan de mantenimiento de infraestructuras fue revisado durante 2003 para incrementar su presupuesto en 112 millones de euros sobre la cantidad aprobada en 2002, que ascendió a 244 millones, si bien ese año las partidas dedicadas a la mejora de la red habían sido congeladas respecto del ejercicio precedente. Durante el periodo 1994-1999 las inversiones por este concepto alcanzaron una media anual de 157 millones.

En el capítulo de inversiones para nuevas infraestructuras, el presupuesto para el año 2003 asciende a 935 millones de euros, de los que el 22% están directamente ligados a las líneas de alta velocidad. La compañía ferroviaria pública está realizando ya los primeros pagos para la fabricación de los nuevos convoyes, entre los que se encuentran además los llamados de "alta velocidad regional", que pueden circular a 270 kilómetros por hora, y las locomotoras de ancho variable, capaces de circular por todo tipo de líneas. La inversión también servirá para construir talleres y mejorar las futuras estaciones de la línea Madrid-Barcelona.

Las previsiones para este año, presentadas por el presidente de la compañía ferroviaria pública al Congreso de los Diputados, muestran un esfuerzo por equilibrar la gestión, con una estimación de incremento de ingresos del 6% para un aumento de los gastos limitado al 3%.

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