MAYORISMO VIAJES

Más de 3.000 millones en paquetes. La facturación global del mayorismo puro español se situó en 2004 en una facturación de unos 2.600 millones de euros, cifra a la que han de añadirse unos 600 millones de las programaciones mayoristas de agencias minoristas, algunas de las cuales se encuentran integradas en grandes redes. El excelente comportamiento de la demanda se basa en el crecimiento general de la economía española, que se sitúa por encima de las tasas que están registrando los principales mercados emisores europeos.

Un 6% más de cliente. Los turoperadores (mayoristas de viajes) españoles cerraron 2004 logrando otro ejercicio expansivo, estimándose el crecimiento en un 6% más de pasajeros respecto al año precedente (año en que se estima el 10% de crecimiento), según estimaciones de la Asociación de Mayoristas de Viajes Españolas (AMAVE). Crecimiento que es inferior en términos de facturación y menos aún es extrapolable a los beneficios, que se han visto reducidos.

Los grandes, más grandes. Las principales mayoristas han experimentado crecimientos muy por encima de la media. En algunos casos como consecuencia de la integración de otros turoperadores, y en otros como consecuencia del incremento de la operación puesta en marcha durante el ejercicio. A un verano calificado como atípico, por el escaso tirón del inicio de la temporada y la recuperación obtenida a su término, se suma la fuerte recuperación de los últimos meses del ejercicio, excepcional en los grandes viajes.

La demanda sigue creciendo. Las causas de este crecimiento son, una vez más, la gran inversión promocional, que ha vuelto a encontrar respuesta en una demanda que se mantiene en crecimiento, así como en el incremento de la oferta hacia determinados destinos. Sobreoferta que explica el descenso en la rentabilidad.

Siguen las reservas de última hora. La última hora, un año más, consolida la cultura del viaje asociada a las promociones, los descuentos y las ofertas, en el marco de una nueva batalla de la guerra de precios que es ya una seña de identidad del sector mayorista. Tendencia que continúa causando distorsiones a la hora de ajustar la oferta a la demanda e impide realizar previsiones.

Los cruceros, el producto estrella. El crucerismo fue el segmento que más creció en 2004, en línea con la expansión del ejercicio precedente. Mientras los grandes viajes, en especial de octubre a diciembre, también tuvieron una excelente acogida, que no se vio mermada por el tsunami, al producirse a final de año, y por la no repetición de la epidemia de SARS ni otros acontecimientos negativos.

Efectos del bajo coste en la media distancia. Las medias distancias europeas, cuyo crecimiento sostenido fue otra de las características de 2004, no obtuvieron una demanda proporcional en las programaciones mayoristas, a causa de la creciente competencia del tráfico aéreo de bajo coste, especialmente en destinos como Londres, Berlín o Roma y, en menor medida, París. Otros destinos no afectados por el bajo coste, como Rusia y las Ciudades Imperiales o los Países Bálticos, obtuvieron una buena acogida. La demanda hacia Praga obtuvo un fuerte tirón, en detrimento de Viena.

Los jóvenes compran más online. También el crecimiento del pujante segmento de jóvenes y estudiantes vio mermado su crecimiento en el consumo de viajes organizados. En este caso, la principal razón fue la tendencia a recurrir a Internet para reservar online avión y alojamiento, atraidos por las ofertas a bajo precio que brindan estos proveedores a través de la Red.

El litoral, a la baja. En España, la mayoría de los destinos de las costas peninsulares fueron peor que en 2003, al contrario que Baleares, que mejoró su flujo doméstico en 2004, mientras Canarias continúa manteniéndose gracias a la demanda del emisor español y el factor precio.

Más oferta hacia el Caribe. La oferta de plazas al Caribe volvió a crecer, incrementando los viajes organizados, al apostar el mayorismo por estos destinos, en los que varios turoperadores ligados a grupos integrados verticalmente cuentan con su propia oferta hotelera, así como con la imprescindible operación aérea.

Lenta recuperación de Estados Unidos. Pese al favorable cambio del dólar, y quizá en parte a causa de las molestias generadas por las medidas de seguridad, Estados Unidos se recupera lentamente como destino de los españoles, mientras Canadá experimenta un cierto crecimiento a causa su incorporación a la programación de alguna mayorista.

Pugna por el tráfico al Cono Sur. Argentina y el resto del Cono Sur están siendo impulsados por la competencia de las compañías aéreas que luchan por controlar los flujos de viajeros hacia estos destinos, si bien es insuficiente la actual red de conexiones aéreas internas. Brasil mejoró en tráficos masivos, al igual que Patagonia en grandes viajes.

Túnez y Egipto crecen, Marruecos no. Los países árabes tuvieron un comportamiento desigual. Así, mientras la demanda a Túnez se comportó bien y Egipto creció notablemente en 2004, Marruecos mantuvo en términos generales la demanda del año anterior.

Asia se recupera. Superado el SARS los destinos de Oriente se recuperaron hasta alcanzar los parámetros anteriores. Pese a las grandes expectativas, la falta de vuelos directos a China impidió que en 2004 se produjera el esperado auge de este destino. India se mantiene, especialmente en el segmento de viajes de alta gama.

Auge de los viajes al extranjero. A la vista de los resultados del mayorismo y a diferencia de 2003, año en el que el turista nacional reflejó una apreciable tendencia a permanecer en España, en 2004 se incrementó la salida de los españoles al extranjero, confirmando que la opción de viajar a destinos de sol y playa está sufriendo un cierto estancamiento a favor de otras fórmulas, como el ocio activo y el turismo cultural.

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